• Que tengan un diseño que resulte atractivo para quienes la habiten, permitiendo y facilitado el sentido de identidad y pertenencia.
• Que sus diseños sean flexibles, facilitando la adaptación a cambios en el número de habitantes e incorporación de nuevas tecnologías y permitiendo su modificación, ampliación o contracción en el futuro, cuando proceda.
• Que se constituyan en un motor de mejoramiento de la condición social y económica de sus habitantes.
• Que faciliten la integración de comunidades existentes y creen posibilidades para nuevas comunidades a través de considerar instalaciones y servicios comunitarios que favorezcan el desarrollo de usos mixtos.
• Que no pongan en peligro la salud y seguridad de sus ocupantes, por el uso de materiales tóxicos o facilitando ambientes de acogida a organismos nocivos o a través de la exposición a contaminantes o generen situaciones de riesgo de cualquier tipo.
• Que responder a las necesidades, exigencias y aspiraciones de los miembros de la comunidad local.
• Que aumenten la diversidad biológica a nivel local por medio del paisajismo basado en las mejores prácticas conocidas, no utilizando materiales de especies o ambientes amenazadas.
• Que no causen un despilfarro innecesario de energía, agua o materiales debido a la corta vida, al mal diseño, la ineficiencia o la mala construcción y procedimientos de fabricación.
• Que incorporen las mejores prácticas en eficiencia energética, que fomenten de la salud y larga vida, con un excelente nivel de aislación, detalles apropiados para minimizar la infiltración de aire, con buenos diseños de ventilación y control.
• Que utilicen sólo los materiales que son benignos en su fabricación, uso y eliminación.
• Que sean fáciles de ejecutar, sencillas de gestionar y mantener de manera benigna.
• Que no consuman una cantidad desproporcionada de recursos, incluida la tierra durante su construcción, utilización o demolición.
• Que utilicen siempre que sea posible, recursos renovables, reciclables y reciclados.